El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó hoy al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, por teléfono, que llevará la embajada de EEUU a Jerusalén. La información fue repasada a la prensa por el portavoz de Abbas, Nabil Abu Rudeineh, agregando que los palestinos advirtieron a Trump sobre los peligros de tal paso, sin dar más detalles. Hamas, grupo terrorista que controla la franja de Gaza, ya había prometido iniciar una intifada.

Los medios estadounidenses han vuelto a afirmar que el presidente estadounidense podría anunciar el miércoles el reconocimiento de Jerusalén como la capital indivisible de Israel, según autoridades estadounidenses que hablaron a la agencia de noticias Reuters. Trump perdió la semana pasada la fecha límite en que debería, según una ley de 1995, justificar la permanencia de la embajada estadounidense en Tel Aviv o aplazar por otros seis meses.

El presidente de Turquía, RecepTayyipErdogan, afirmó este martes que el país podría romper los lazos diplomáticos con Israel casos que Estados Unidos llevara adelante esa decisión.

En declaraciones ante los líderes de su gobierno, amenazó: Trump, Jerusalén es una línea roja para los musulmanes. Es una violación de la ley internacional tomar una decisión apoyando a Israel mientras las heridas de la sociedad palestina todavía están sangrando. Él también hizo una clara amenaza: Seguiremos con esta situación hasta el final. Si este paso se da, entre 5 y 10 días reunimos a la Organización para la Cooperación Islámica en Estambul. Y no será sólo eso movilizaremos a todo el mundo musulmán para eventos significativos, continuaremos nuestra lucha, con determinación, hasta el fin.

Apesar de las críticas, Trump está apenas retomando una leyaprobadapor el Congreso de los EUA hace 22 años atrás. La Ley de la Embajada de Jerusalén, la reconoce como a capital de Israel y afirma que la embajada de los EUA debe ser transferida, mas ofrece un discurso que permite a los presidentesmover la embajada  temporalmente por motivos de seguridad nacional. Esa fuela justificación invocada repetidamente por los presidentes Bill Clinton a George W. Bush e Barack Obama.

La amenaza de Erdogan tampoco es novedad. En mayo de este año, debido a la instalación de detectores de metales y cámaras en el Monte del Templo,  instó a los fieles islámica invaden el lugar, en una muestra de solidaridad con sus hermanos palestinos. Cada día que Jerusalén permanece bajo ocupación es un insulto para nosotros, enfatizó.

El presidente turco, fortalecido por el referéndum que extendió sus poderes,  ha estado tratando de consolidarse como el líder del mundo musulmán. En los últimos años se ha hablado en varias ocasiones sobre la posibilidad de su país  invadir  Israel para liberar a Jerusalén.

Su mención a la Organización para la Cooperación Islámica, de la que es el actual presidente, no debe interpretarse como algo inofensivo. La organización, que reúne a 57 países miembros, cuenta con una delegación permanente en las Naciones Unidas (ONU). El mes pasado, su base formalizó la creación de la Coalición Militar Islámica, que tendría capacidad de reunir al mayor ejército de la tierra. Su objetivo declarado es combatir el terrorismo, pero para muchos países islámicos Israel es una organización terrorista.

La elección de Estambul, donde esta cúpula puede ocurrir, tiene un gran significado histórico. La ciudad fue la capital del antiguo Imperio Otomano, que por 1500 años dominó el territorio del actual estado de Israel. Esta claramente no es sólo una batalla política, pero sobre todo religiosa, ya que en el centro de Jerusalén está el Monte del Templo, considerado sagrado por los islamistas.