“Si la cuchillada no fue suficiente para matar a Bolsonaro, tal vez él tenga más sorpresas en algún otro momento, ya que no somos los únicos en querer su cabeza”, dice el mensaje.

La posesión del presidente electo Jair Bolsonaro (PSL) el próximo día 01 de enero debe atraer hasta 500 mil personas a la Explanada de los Ministerios, y debido al atentado sufrido por el entonces candidato en Juiz de Fora (MG) el 6 de septiembre, los cuidados con la seguridad se están haciendo en una escala inédita. Ahora, una nueva preocupación surgió: la amenaza de un atentado terrorista.

La Policía Federal instauró una investigación para investigar una amenaza de atentado en posesión de Bolsonaro el próximo martes. Un grupo terrorista que plantó una bomba en la Iglesia Santuario Niño Jesús, en Brazlândia (región administrativa del Distrito Federal), en la madrugada de Navidad, prometió actuar el 1 de enero. En el caso de la iglesia, la bomba fue desarmada por la Policía Militar.

En ese contexto, la Policía Federal afirmó que su papel durante la posesión de Bolsonaro no será alterado, una vez que el trabajo de seguridad se divide en varios frentes y cuenta, incluso, con actuación de las Fuerzas Armadas. La PF es responsable del trabajo de escolta del presidente electo.

El mensaje del grupo, que se presenta como anti-política y adopta el nombre de “maldición ancestral” comenzó a ser investigado por la Policía Civil del Distrito Federal y luego fue trasladado a la Policía Federal, de acuerdo con información del portal Metropolis.

“Si la cuchillada no fue suficiente para matar a Bolsonaro, tal vez él tenga más sorpresas en algún otro momento, ya que no somos los únicos en querer su cabeza”, dice el mensaje.

“El Primer Comando de la Capital y el Mando Rojo también lo quieren muerto y también pueden recurrir a métodos terroristas para ello. Si no es él, servirá a cualquiera de su equipo, afiliados, o incluso partidarios y simpatizantes. Día 1 ° de enero de 2019 habrá, aquí en Brasilia, la posesión presidencial. “Estamos en Brasilia y tenemos armas y más explosivos almacenados”, añade el grupo, que afirma mantener una “táctica terrorista contra el progreso humano”.

De acuerdo a la información del diario O Estado de S. Paulo “el protocolo de seguridad PF en el día de inauguración, el 1 de enero no se cambiará debido a esta amenaza”. La Policía Federal, sin embargo, hace sólo la seguridad más cercana al presidente electo.

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