Evan Risher, el pastor sostuvo que estaba predicando en la iglesia de la rampa en Fort Worth cuando una bala aterrizó en el suelo justo frente a el.

En ese momento habían unas 300 personas dentro de la iglesia las cuales quedaron sorprendidas por lo ocurrido. Gracias a Dios, ninguno de los miembros de la congregación salió herido.

El Sr. Risher contó a los medios de comunicación que tomó con sus manos la bala calibre 40 que yacía sobre el suelo y la incorporó a su sermón.

La bala en cuestión se presume que fue disparada desde a una larga distancia fuera de la iglesia.

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