Los casos de inmoralidad sexual en la Iglesia Católica no se restringen a los condenables abusos contra niños. El papa Francisco admitió que muchos sacerdotes impusieron un régimen análogo a la esclavitud sexual a monjas en conventos y parroquias de la denominación.

La revelación fue hecha durante un viaje a la Península Arábiga, el día 03 de febrero, en una conversación con periodistas en el avión. Este diálogo ya se ha hecho tradicional durante el pontificado de Francisco.

En la conversación, el Papa afirmó tener ciencia que sacerdotes y obispos abusaron sexualmente de monjas: “Hubo sacerdotes y también obispos que lo hicieron”, reconoció Francisco al ser cuestionado por una periodista, refiriéndose a una materia publicada en una revista mensual del Vaticano sobre el tema, que es considerado un tabú en la denominación.

El papa evitó apuntar nombres, pero destacó que el papa emérito Benedicto XVI ya venía combatiendo la práctica, y llegó a disolver una comunidad “porque la esclavitud se había convertido en parte de la congregación, incluso la esclavitud sexual por parte de sacerdotes y de su fundador”.

“Trabajamos por mucho tiempo sobre este asunto. Suspendemos varios clérigos, que fueron despedidos por esto. “No sé si el proceso terminó, pero también disolvemos algunas congregaciones femeninas que estuvieron muy vinculadas a esta corrupción”, agregó el Papa, evitando detallar incluso los países donde esos escándalos ocurrieron.

Posteriormente, el portavoz del Vaticano, Alessandro Gisotti, dijo que era una orden francesa, disuelto por el Papa Benedicto XVI poco después de llegar al papado en 2005, de acuerdo con el diario O Globo .

A lo largo de los años que ocupa la posición de líder de la Iglesia Católica, el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio viene haciendo esfuerzos para controlar y minimizar una crisis generalizada de escándalos sexuales en la denominación en diversos continentes, siendo que los más recurrentes son sacerdotes contra niños.

En 2017, la Unión Internacional de Madres Superioras, que representa a más de 500 mil monjas, llamó a sus integrantes a denunciar abusos.

Para el Papa Francisco, es posible encontrar registros de este tipo de violencia “en todas partes”, pero ella está presente de forma más crítica en “algunas congregaciones nuevas y en algunas regiones”, y dijo que la Iglesia quiere poner en práctica medidas que protejan a las monjas: “Quiero seguir adelante. Estamos trabajando en ello.