n pastor de Myanmar que dirigió múltiples congregaciones, fue asesinado después de haber sido secuestrado de su casa el mes pasado, según confirmó la organización misionera sin fines de lucro, Evangelio para Asia.

El Pastor Tun Nu, quien formó parte de la organización misionera en el estado de Rakhine, fue asesinado junto a otros que fueron secuestrados por una facción de la armada rebelde. Su muerte fue reportada el 1 de febrero.

Tun, de 41 años, pastoreaba una congregación de 50 miembros en el distrito Sittwe, al sudeste del estado de Rakhine, lugar conocido por ser uno de los focos del conflicto Rohingya y dónde ocurrió la masacre perpetrada por las fuerzas militares en 2017.

Según la organización Evangelio para Asia, Tun servía como pastor desde hace dos décadas y fue uno de los cientos que vinieron a Cristo y luego establecieron iglesias en la región. Desde su conversión, Tun levantó y discipuló cerca de 12 congregaciones en el área.

El 19 de enero, Nu fue llevado de su casa por cinco hombres que, supuestamente, querían hacerle unas preguntas.

El Pastor dejó a su esposa y a sus tres hijos.

“Estamos muy conmovidos al saber de la muerte de nuestro pastor Tun, y pedimos que se nos unan en oración por su esposa, hijos y congregación en este tiempo, para que puedan hallar en Dios paz, consuelo y fortaleza,” dijo el director de la organización, KP Yohannan.

“Todos nuestros hermanos y hermanas en el campo saben, que como dijo Jesús, van como ‘ovejas en medio de lobos’,” explicó Yohannan. “Así como el Pastor Tun, están dispuestos a perder sus vidas, si es necesario, con el fin de compartir el gran Amor de Dios con aquellos que aún no han oído las Buenas Nuevas.”

Desde que se supo la tragedia ocurrida al Pastor Tun, la organización misionera junto a sus iglesias en Myanmar decidieron apoyar a la familia que quedó desamparada.

Según la organización International Christian Concern, la policía local y las fuerzas del gobierno no pudieron dar con el paradero del Pastor durante las dos semanas que estuvo desaparecido. Tampoco se recibió ningún pedido de rescate por la vida de Tun.

Un pastor local que prefirió mantener su identidad en secreto, le contó a ICC que la gente del distrito estaba muy asustada como para buscar a Tun. La comunidad no recibió ningún tipo de ayuda para dar con el paradero del Pastor secuestrado.

La Manager Regional de ICC, Gina Goh, llamó a las autoridades de Myanmar a buscar a los culpables del asesinato de Tun y a llevarlos ante la justicia.

“Nuestros corazones desfallecieron al conocer las noticias de la muerte del Pastor Tun,” dijo Goh en un comunicado. “Instamos a las autoridades a investigar y a hacer justicia a los perpetradores, quienes creen que pueden derramar sangre inocente sin ninguna consecuencia. Nuestras oraciones más profundas se elevan en favor de los seres queridos del Pastor Tun, especialmente para su esposa y sus tres hijos.”

La violencia continúa en el estado de Rakhine ya que los insurgentes presionan para alcanzar una mayor autonomía para las etnias budistas de la región.

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