El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, anunció el martes planes de ingresar al país toneladas de ayuda humanitaria acumuladas en la ciudad fronteriza de Cúcuta, operación que podría poner en jaque al régimen de Nicolás Maduro al demostrar cuán frágil es la lealtad de sus militares.

El evento, anunciado por Guaidó para el 23 de febrero, podría demostrar que Maduro está perdiendo el control de sus fuerzas armadas o, por el contrario, que la tesis de que la ayuda humanitaria pudiera quebrar del sector militar carece de fundamento, dijeron expertos.

“Ésta es una prueba de fuego para todo el mundo”, dijo un coronel activo bajo condición de anonimato.

Guaidó se dirigió a decenas de miles de venezolanos que salieron a las calles de Caracas el martes en respaldo del gobierno interno y anunció los preparativos para una jornada de movilización para ir en busca de los alimentos y medicamentos que esperan en la frontera con Colombia y Brasil.

“Anunciamos entonces que el 23 de febrero será el día para que ingrese la ayuda humanitaria. Así que desde hoy acompañaremos a todos los sectores: transportistas, enfermeras” y voluntarios que tendrán la tarea de distribuir la ayuda, señaló Guaidó antes de agregar que unos 250,000 voluntarios participarían en la operación.

Cerca de tres millones de venezolanos se han visto obligados a salir del país para escapar de las condiciones de hambruna y la falta de medicamentos, luego de dos décadas de fracasadas políticas socialistas y niveles de corrupción sin precedentes que condujeron al colapso económico de la nación petrolera.

Organizaciones no gubernamentales advierten que otros dos millones de personas podrían tratar de ingresar a los países vecinos, en medio de pronósticos de que el proceso hiperinflacionario que padece Venezuela podría impulsar la tasa de inflación en más de 10 millones por ciento para fines de este año.Y cerca de 300,000 venezolanos se encuentran hoy al borde de la muerte por la falta de alimentos y medicamentos, y otros dos millones están en riesgo de hacerlo por falta de atención médica, señala Guaidó.

La crisis social también impacta a los integrantes de las fuerzas armadas del país, cuyos familiares sienten en carne propia los efectos de la hiperinflación y la escasez. En teoría esa situación pondría a prueba en once días la resolución de los militares de impedir que la ayuda humanitaria ingrese a través de la frontera con Colombia.

“El 23 va a ser una oportunidad clave para que se pruebe la lealtad de los militares hacia Maduro”, dijo desde Londres Diego Moya-Ocampos, principal analista para América Latina de IHS Markit.

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