Los cristianos son víctimas de un 80% de los actos de discriminación religiosa en todo el mundo, pero el 80% de los cristianos en el planeta no tienen contacto directo con esta persecución, según la investigación presentada en la Universidad de Baylor en Texas.

“La mayoría de los cristianos occidentales tienen poca experiencia con la persecución y la represión religiosa”, dijo Daniel Philpott, profesor de ciencia política de la Universidad de Notre Dame, en un evento patrocinado por el Instituto Baylor de Estudios de Religión.

En los últimos tres años, Philpott lideró el proyecto Under Caesar’s Sword, involucrando a 17 académicos que condujeron investigaciones sobre la persecución a los cristianos en 25 países.

La mayor parte de la persecución de los cristianos tiene lugar en la zona geográfica que se extiende desde Libia al este de Egipto y el resto del Medio Oriente, el norte de Rusia, de sur a Sri Lanka y el este de China, Indonesia y Corea del Norte , observó Philpott.

Los investigadores descubrieron que los cristianos sufren persecución bajo regímenes comunistas, nacionalistas religiosos y seculares, así como en manos de agentes no estatales, como extremistas religiosos y organizaciones terroristas.

Los estudiosos también examinaron cómo los cristianos suelen responder a la severa persecución en diversos contextos. “Los cristianos perseguidos no son víctimas pasivas”, concluyó Philpott. Por el contrario, ellos demuestran “coraje y creatividad” en sus respuestas a la persecución, observó.

Los investigadores identificaron tres estrategias generales para lidiar con la persecución: supervivencia, asociación y confrontación.

De acuerdo con el análisis, el 43% de las comunidades cristianas adopta estrategias de supervivencia, huyendo a otra región, operando en secreto o haciendo expresiones externas de patriotismo.

Mientras tanto, el 38% de las comunidades cristianas utilizan estrategias de asociación, construyendo asociaciones ecuménicas y creando redes de relaciones dentro o fuera de sus países. Otra asociación involucra la realización de servicios sociales para una mayor aceptación de líderes gubernamentales locales. Por medio de actos de perdón, algunos cristianos llegan a reconciliarse con los perseguidores.

La estrategia menos común de enfrentamiento – practicada por el 19% de las comunidades cristianas – es la confrontación. La mayoría de las veces, esto implica documentar los abusos para exponer en el tribunal o para un grupo de derechos humanos.

Múltiples factores afectan la forma en que los cristianos reaccionan a la persecución, pero la principal respuesta está en los principios de su creencia. “La teología del sufrimiento, de la iglesia y la cultura de la comunidad cristiana influye en la respuesta de esta comunidad”, observa Philpott.

Algunas comunidades cristianas ven la persecución como parte del plan de Dios, principalmente con la llegada del fin de los tiempos se acerca, constata el estudio. Otras encaran la persecución como parte de su fe, pero también como un mal a ser combatido.