El activista cyborg Neil Harbisson, el primer hombre en ser reconocido de esa forma por un Estado, defendió hoy el derecho de las personas a incorporar la robótica al cuerpo humano y a “diseñarse como especie”, durante una conferencia ofrecida en Barcelona.Ads by

Harbisson reivindicó el derecho a adquirir nuevos sentidos a través de implantes como el que el lleva en su cabeza, una antena conectada al cerebro que le permite percibir los colores en forma de sonidos, durante el discurso que brindó en la conferencia sobre ciencia y tecnología International HR Conference, en España.

El artista vanguardista de 35 años nació con una enfermedad, la acromatopsia, que impide la percepción de los colores más allá de los negros, blancos y grises.

“El color es un elemento muy importante y no quería estar excluido socialmente”, argumentó, así que en 2004 le propuso a un médico que le injertara una antena en la cabeza capaz de percibir la frecuencia de cada tonalidad y, tras memorizarla, identificar el color correspondiente.

Sin embargo, Harbisson fue un paso más allá y decidió que dentro de su abanico de vibraciones se incluyera la luz ultravioleta y los infrarrojos, en un intento de sobrepasar los límites humanos.

comments