Las iglesias han sido invadidas por funcionarios comunistas, quienes destruyeron las instalaciones y que también comunicaron a los cristianos que la lectura de la Biblia está prohibida. Un clara evidencia de represión contra el cristianismo en China.

Por ley, las iglesias de china deben registrarse en el gobierno y unirse al Movimiento Patriótico de las Tres Autonomías (si son protestantes) o a la Asociación Católica Patriótica China. Pero a medida que estas denominaciones se enfrentan a severas restricciones gubernamentales para ser legalizadas, millones de cristianos se han unido a las iglesias en casa.

Según el sitio Bitter Winter, hace algunos días, una iglesia en Jinan, provincia de Shandong, fue vigilada y atacada por un grupo de autoridades locales, destruyendo las instalaciones mientras los feligreses se encontraban en cuarentena por el covid-19.

“A partir de ahora, ya no podrán reunirse, ni leer la Biblia”, dijo un funcionario del gobierno local a los miembros de la iglesia.

Los funcionarios gubernamentales tomaron los objetos de valor de la iglesia y dijeron a los fieles que serían arrestados. Además, allanaron las casas de al menos ocho miembros de la iglesia, “confiscando libros religiosos y destruyendo pinturas religiosas en plena cuarentena”, dijo Bitter Winter.

Las iglesias en toda China deben estar cerradas por órdenes del gobierno, pero las reuniones secretas cristianas en las casas se han solidificado. Con un gobierno cerrado a la voz de Dios, los fieles cristianos oran en silencio por su nación y los momentos difíciles que atraviesa el mundo.

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