Cristianos en china son arrestados por asistir a un culto virtual

Imagina que asistes a la iglesia en Zoom un domingo y a la mañana siguiente te esposan. Esto es lo que les ocurrió a los creyentes en un culto de adoración de la iglesia en China la pasada Semana Santa, cuando fueron detenidos simplemente por asistir a un culto online.

Aunque, según los colaboradores de Puertas Abiertas en China, se trata de un caso poco frecuente, ha sucedido, y puede volver a suceder.

“El panorama de la persecución en la aldea global se está reduciendo, y la persecución está evolucionando desde ataques físicos directos a formas más insidiosas en línea”, dice Jan Vermeer, Director de Puertas Abiertas para Asia. “En los últimos años, ha surgido un nivel diferente de persecución: La persecución digital, o ‘Persecución 2.0’.

“Las palizas, el encarcelamiento y los ataques de violentos siguen existiendo, pero ahora tenemos en más países asiáticos la intimidación, la difamación y la vigilancia en línea. Antes, para intimidar a un cristiano, los perseguidores recurrían a la fuerza bruta y la violencia, pero ahora tienen a su alcance medios más sofisticados para vigilar e intimidar a las minorías religiosas”. El Dr. Chris Meseroles, experto en tecnología y religión del Instituto Brookings, compartió en una entrevista reciente con Puertas Abiertas que ahora se dispone de un nuevo conjunto de tecnologías que permite a los gobiernos no sólo regular la esfera pública de la fe -como el cierre de iglesias o mezquitas-, sino que también es capaz de vigilar la práctica de la religión en privado.

“Lo que es nuevo ahora es que tenemos este tipo de tecnologías, ya sean tecnologías de geolocalización o tecnologías de visión por ordenador en las que hay cámaras que permiten seguir a la gente en tiempo real. Esto hace posible que un régimen pueda observar a las personas en su vida cotidiana en una ciudad o un pueblo y ver quién reza y quién lleva un determinado tipo de prenda religiosa”.

Vermeer dice: “Esta intimidación -este “factor de presión”- es la que más impacto tiene. La amenaza de que te pueden detener afecta a todos los cristianos. Aunque sólo un pequeño número es arrestado, sabes que estás en riesgo”.

La respuesta de la Iglesia Perseguida

Con todo lo que se dice sobre el control, la vigilancia y la constante difusión de desinformación, es fácil suponer que la presión digital está creando miedo en los creyentes. Para algunos, ha creado un efecto escalofriante, y los cristianos de Asia son doblemente precavidos.

“Una mañana me desperté y todo el mundo estaba abandonando los grupos de confraternidad en las redes sociales”, cuenta Caleb, de China. “Pregunté por ahí y me enteré de que había un rumor de que el gobierno tomaría medidas enérgicas contra los miembros de esos grupos, así que mucha gente se fue para estar a salvo. Pero después no pasó nada”.

Heena dice que en la India, los creyentes también se lo piensan dos veces ahora. “La gente hace circular puntos de oración y no todos son atacados, pero a veces, cuando la gente lo hace, es blanco de ataques. Sucedió hace unos años: un pastor pidió que oración antes de las elecciones. Esto se convirtió en un tema candente en ese momento, y se le tachó de antigubernamental. Después de eso, los cristianos se volvieron muy cuidadosos con lo que publican”.

Khalil añade: “Un sentimiento más fuerte que el miedo es la necesidad de discernimiento. En Mateo 10:16, Jesús dice a sus seguidores: ‘He aquí que os envío como ovejas en medio de lobos. Por tanto, sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas'”

Para los creyentes chinos, ser “sabio como una serpiente e inofensivo como una paloma” significa utilizar VPNs y lenguaje en clave. “Los cristianos de China son muy inteligentes y astutos”, dice Caleb, un creyente chino. “Saben que son vigilados todo el tiempo en Internet. Utilizan palabras y lenguaje en clave para evitar problemas. Saben que el texto será fácilmente vigilado, por lo que toman una foto en lugar de poner las cosas por escrito cuando comparten sobre la fe. O utilizan el audio para comunicarse, porque así es más difícil que los descubran, que se den cuenta”.

comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *