Al menos 55 personas murieron la semana pasada en Nigeria luego de una lucha de mercado entre cristianos y musulmanes que se convirtió en una batalla más grande que involucró armas y machetes y la quema de casas.

Las autoridades nigerianas emitieron un toque de queda de 24 horas en Kaduna, instando a los residentes a defender la paz tras los incidentes mortales del jueves.

Ha habido informes contradictorios sobre quién es responsable de la violencia en el mercado de Kasuwan Magani. Dos personas murieron inicialmente, pero la lucha se convirtió en enfrentamientos importantes que dejaron 55 muertos.

Muhammadu Bala, un residente de Kasuwar Magani que perdió su hogar, dijo a la AFP  que los jóvenes cristianos Adara atacaron a los musulmanes hausa después de la pelea en el mercado, debido a lo que se ha descrito como una disputa entre los porteadores de carretillas.

“La mayoría de los asesinatos se cometieron en el segundo ataque que tomó a la comunidad Hausa con la guardia baja”, dijo Bala.

Pero Emeka Umeagbalasi, presidente de la junta de Intersociety for Civil Liberties & the Law of Law, y el Estado de Derecho, dijo a The Christian Post el lunes que la violencia comenzó después de que un hombre musulmán robó un artículo del “mercado dominado por cristianos e indígenas”.

Los musulmanes y los cristianos representan aproximadamente la misma proporción de la población nigeriana, aunque la violencia se ha cometido principalmente por grupos radicales, como Boko Haram y grupos que operan como Fulani.

Según  Reuters, Nigeria desplegó una fuerza policial especial para restablecer la calma luego de los enfrentamientos. La seguridad se ha convertido en un tema importante para el país antes de las elecciones presidenciales de febrero de 2019, donde Muhammadu Buhari buscará un segundo mandato en el poder.

“La violencia en Kaduna es condenable. La policía ha sido autorizada para hacer todo lo posible para restablecer la calma. Se ha desplegado una Fuerza de Intervención Especial en los puntos  críticos”, dijo Buhari en Twitter después del choque del mercado.

“El gobierno federal y sus agencias de aplicación de la ley trabajarán con el gobierno estatal y los líderes de la comunidad para garantizar la plena restauración de la paz y la seguridad”.

Buhari sostuvo que “la violencia no puede ser una alternativa a la paz. Por el contrario, la confianza en la violencia conduce a la autodestrucción definitiva. La violencia es un mal viento que no sopla a nadie en absoluto. Abrazar la paz es una necesidad”.

Premium Times señaló que el presidente aún no ha explicado cómo se determinará quién es responsable de la violencia y qué medidas se tomarán para llevar a los responsables ante la justicia.

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